martes, 17 de mayo de 2011

LO INVISIBLE EN LA ICONOGRAFÍA: Los Trabajos de Heracles en el Ayuntamiento de Tarazona (parte II).

(Este estudio está dedicado a la ciudad de Tarazona, de donde fué originaria mi familia materna -los Santafé, que hasta 1414 se apellidaron Azamel y habían sido rabinos de su aljama-. Con el agradecimiento y el cariño a los turiasonenses, por el respeto y el recuerdo que aun guardan hacia los judíos y los conversos, que entre ellos habitaron. Y con la mayor admiración, por la maravillosa restauración que han logrado en su preciosa villa.)
VIENE DE LA ENTRADA ANTERIOR; ES UNA SEGUNDA PARTE, DIVIDIDA POR LA EXTENSIÓN DE SU DOCUMENTACIÓN.

LEER ANTES LA ENTRADA PREVIA.

Habíamos dejado el estudio con la conclusión y certeza en que el panel primero narraba la captura de Cerbero por Heracles -o lo que es lo mismo: El Trabajo décimo primero (aunque entre algunos autores clásicos se considere este, el número diez)-. De ello, la lógica nos obliga a pensar que los dos siguientes bajorrelieves son las otras restantes labores que Heracles realiza en nuestras tierras (El Robo de los bueyes de Gerión y de Las Manzanas de la Hespérides). De tal manera, si las observamos de nuevo, no hay que pensar mucho para darse cuenta, de que coinciden iconográficamente. Pues en la escena siguiente, vemos a un hombre cargando con un buey, y en la última, a otro bajo unos árboles. De lo que concluimos que los tres bajorelieves (firmados en 1571 y que parecen deberse a la mano del escultor Bernal del Fuego) representan Las Labores X, XI y XII, del héroe heleno. Ello, como hemos dicho, coincide plenamente con el carácter de Carlos V, quien gustaba verse representado en su reino, como Hércules en sus Trabajos. Por considerar que su labor de Emperador se relacionaba con la colonizadora y civiloizadora, que Heracles representa. Por lo que esa pared del Ayuntamiento turiasonense  -ya dijimos-, que mucho nos recuerda a un Arco de Triunfo romano e imperial, en memoria de una coronación (su friso representa a Carlos V proclamado Imperator del Sacro Imperio Romano y Germánico y el resto Los Trabajos hercúleos en Iberia).

BAJO ESTAS LINEAS: FACHADA DEL AYUNTAMIENTO DE TARAZONA. (Aumentar para ver detalles)

De tal manera, una vez explicado el significado de las esculturas, vamos a analizarlas. Comenzando por su segundo panel, que muchos consideran se trata de Caco, robando los ganados a Heracles. En primer lugar, observemos que en este caso, se ve claramente como al poner las terrazas sobre el edificio, han "quitado" o tapado la cabeza del toro -que llevaba cargado el personaje-. Lo que nos obliga a imaginar que al abrir estos balcones, hubo una serie de amputaciones en sus bajorrelieves, entre las que estaría  -como hemos dicho-, probablemente la del lema de la ciudad (bajo su escudo) y la de una figura mas abajo. Pero siguiendo con el tema, mucho nos extraña que sea Caco el allí "iconografiado", porque vemos que aquel que lleva a cuestas el toro, luce una clava. Garrote, maza o "basto" atributo indiscutible de Heracles y con el que precisamente el heleno combate a Caco, para derrotarle y recuperar el ganado (que este dios de los ladrones le había quitado). Pero para comprenderlo todo, veamos quíen era el mencionado Caco, tanto como su iconografía, para comprobar que su identificación no coincide con la del segundo bajorrelieve:


EN LA IMAGEN: Heracles cargando con los bueyes, tras matar a Ortro y robáselos al rey del Occidente (de la Península Ibérica) Geriones. Tras ello acaba con este monarca de las proximidades de Tartessos, que al morir se convierte en árbol (que se observa en la parte del fondo, con un toro sobre sus ramas).

Se supone que esta segunda representación es la de Caco, porque existe una leyenda apócrifa que lo relaciona con Tarazona. Ya que se dice que este Caco, robó los bueyes que Heracles llevaba a Micenas y los escondió en una cueva del Moncayo. Hasta donde el ladrón ocultó el ganado, habría tenido que ir el héroe griego para recuperar las reses desaparecidas (en su camino  hacia Grecia). Tras lo que una vez vencido Caco, el tebano fundaría Tarazona. Dejemos por un momento esta leyenda muy posterior a los textos clásico de Grecia y Roma, para pasar al análisis del mito de Caco y Heracles, tal como lo narran los grecorromanos. Pues según la mitología clásica Caco, era un dios del fuego (posiblemente una deidad etrusca) y por ello,  hijo de Hefaistos (Vulcano) y de Medusa. Vivía en una gruta del bosque Aventino, junto al Tiber (entonces llamado Albula). Su iconografía era la de un ser horrible, como un pastor gigante con tres bocas, por las que lanzaba  fuego.  Por lo demás, la gruta donde habitaba, estaba "decorada" con craneos y brazos humanos (1).Por lo tanto, este terrible Caco, no era ningún héroe sino el rey de los villanos y así  se convierte en el dios de los ladrones y de la gente malvada en Roma (de aquí el nombre de "caco" para los que roban y quizás hasta de "caca" para las heces, pues así se llamaba su hermana y cómplice en fechorías).

Como vemos, el de los hurtadores, era una deidad muy antigua y relacionada con los cultos a los volcanes y al fuego; cercanos al dios Moloc o Baal (entre los fenicios). De ello que se le relacione con Tarchon -un rey muy próximo al Tarquinio romano-, cuya hija le proporciona un heredero del reino, gracias a ser preñada por "chorros" de fuego que manaban de la tierra en forma de pene (evocación clara a los volcanes y a los gases interiores; tanto como al magma, surgido del inframundo -para los etruscos-).  Así este dios del mal, del volcán y del fuego (lógicamente también del terremoto, que va unido a la erupción) personificado en Caco, engaña al héroe tebano. Para ello, aprovecha su descanso en las cercanías de Roma, mientras viajaba Heracles con los toros de Gerión, para robárselos. Concretamente se dice que los hurta tomándolos por el rabo, para hacerlos andar al revés y que aí el heleno, no sepa donde los han llevado (ello concuerda con la iconografía del toro agarrado por el rabo, pero no con la res colgando que porta sobre sí el representado en el bajorrelieve que analizamos)
(2).

Escondió Caco aquellos bueyes hurtados, en una cueva junto al lugar que habitaba, pero le delataron sus mugidos. Por lo que al entender Heracles donde estaban se acercó hasta la caverna, que encontró cerrada con rocas. Al abrirla, apareció en su interior el terrible ladrón, que se enfrentó a el tebano echando llamas por sus bocas, tras lo que aquel sacó la clava y le machacó la cabeza a mazazos. Tras recuperar sus bueyes, los sacrificó a su dios, erigiendo un altar en aquel lugar de Roma, donde fué ayudado por el rey Evandro, para levantar allí un templo a Zeus. Esta que narramos es en resumen la historia de Caco y Heracles, en cuyo final vemos que se advierte claramente como se impone en Roma, y gracias al griego, el culto del dios Zeus, al que se sacrificaban bueyes. Frente a una horrible deidad del fuego (ancestral, cruel y terrible) que decoraba el lugar que habitaba, con restos humanos. Lo que indica que aquel malvado Caco, robaba los bueyes como objeto de sacrificio, para que continuaran inmolándose víctimas humanas en su nombre (para el dios del fuego o del volcán). Ritos estos últimos, muy comunes en las religiones de la Edad del Bronce, en los que se quemaban personas para favorecer la paz del volcán o del movimiento telúrico.

Aunque, por su parte, los romanos narraban que no fué Heracles quien consigue matar a Caco; sinó que lo hizo un tremendo pastor que habitaba aquella  zona; lamado Gárano o Recárano, quien era amigo de Heracles
(3). Debido a este Garano o Recárano, se sitúa posteriormente la leyenda de Heracles en las cercanías de Pirene (entre el Pirineo y los Alpes, fuera de las inmediaciones de Roma). Identíficándose aquel pastor, con el nacimiento del Ródano y del Garona; del que parece homónimo (en las zonas del Valle de Arán o del Ampurdán). Debiendo pensarse que se transmuta el mito hacia nuestras tierras, en épocas romanas. Considerándose por muchos que se trata de un culto a los volcanes que aún en aquellos tiempos estaban en actividad, en las cercanías de Gerona (de allí el nombre de Garanos). Justo muy cerca donde se asentaron los primeros griegos, a los que  recuerda  y rememora Heracles: Junto al Cabo de Rosas (en Emporiom = Ampurias).

De todo ello, consideramos que el mito de Caco y Hércules, pudo reaptarse en épocas tardo-romanas (o más bien en las bajo-medievales); "traduciéndose" o transportándose desde Gerona hacia el Monte de Cayo. Habida cuenta de que aquel Moncayo fué así denominado en tiempos romanos (con el  nombre del emperador), aunque fué antes el monte Chaunos, cuyo nombre nos recuerda a Mons-Cacus. Cuya etimología la entendemos posible como Monte del "Calcos" (
 , que en griego significaría del bronce; dado que en aquel pico abundaban las minas de este metal. Por lo que si consideramos que Caco fuera una deidad del fuego, típica de la ancestral Edad del Bronce; este monte que hay junto a Tarazona explica la aparición allí del dios de los ladrones y de los volcanes (de la fragua). Tanto como la posterior venida de Heracles para rescatar lo robado, que explica una refundación de la ciudad en la Edad del Hierro por los griegos (habiendo sido creada Tarazona antes por las civilizaciones del Bronce, famosas entre los helenos por sus ritos ancestrales y crueles). Pese a lo que en todo lo antes descrito, hay que tener muy en cuenta que cuanto narramos de Caco (y el tebano junto al Moncayo), son histórias apócrifas y medievales, sin fundamento en los textos clásicos. Por lo que regresaremos a las representaciones de una iconografía clasica referentes a Heracles (conforme admitirían los reyes y las personas cultas en el Renacimiento). Pues en una fachada oficial como la del Ayuntamiento turiasonense, siempre habría de seguirse lo escrito en textos y en época grecorromana (4).   

Volviendo a ello, los historiadores romanos, por su parte, opinaban que este Caco era un compañero de Marsias (el rey-dios derrotado por Apolo), quien llegó desde Frigia a invadir la Italia etrusca, por orden de su monarca. Al saberlo el rey etrusco Tarchón (el primero de la dinastía) lo habría hecho prisionero, aunque consiguió huir. Tras volver a Frigia, regresó junto a Marsias para atacar la región de Roma; que gracias a Heracles fué liberada del yugo de aquellos que la habían asediado. En cuanto a lo que se refiere al robo de los bueyes por Caco, todas las versiones son muy similares, e incluoso en su iconografía, llegando a haber un autor (Albrico, 22 que cita Graves en los Mitos griegos -135,8-) que considera uno de los doce Trabajos hercúleos la muerte de Caco . Por  su parte, Diodoro Sículo, dice que este "Kakios" (era un hombre de fuerza terrible que vivía en el Palatino y acogió a Heracles de manera hospitalaria, por lo que la escalera palatina aín se llama "Scalae Caci"(5). 

Finalmente, tan solo deseamos añadir de nuevo, que a nuestro juicio se tataría de una personificación del dios del fuego y los metales, con un nombre cercano al que dijimos, del cobre (Kalkos=
) . Considerando personalmente a Caco como un culto ancestral de la Edad del Bronce, época en la que se inmolaban en los templos víctimas humanas al fuego y al metal -para evitar las guerras, o bien para apaciguar al dios volcán (que movía la tierra)-. De allí su representación como un monstruo gigante que echaba fuego por las tres bocas (cual un volcán); tanto como su habitat en la cueva de la montaña y en su gruta, de la que colgaban miembros humanos como exvotos. Siendo ello todo un recuerdo a cultos de las religiones del Bronce cuyos dioses de la guerra y del fuego fueron muy conocidos horribles; de los que quizás el más famoso fué el Baal de Babilonia-Fenicia y los Melkartes (o Moloc) de Cartago. Entre ellos creo que podemos incluir a este Caco, que consideramos fué el que quizá dió nombre al Monte-Caco (luego Cayo), por las minas de metales allí existentes. Y de cuanto hemos expuesto creemos que entendemos los motivos y razones del robo, para guardar en su gruta los toros de Heracles, en nombre del fuego (para apaciguar los volcanes); evitando así que se extediera el culto a Zeus -al que se inmolaban los bueyes, nunca hombres como hicieron las religiones más primitivas-

Por todo ello, consideramos que ni la iconografía, ni la escena del panel que analizamos en el Ayuntamiento de Tarazona (volvamos a mirarlo arriba), en nada concuerdan con Caco robando los ganados a Heracles. Pues ni se ve el monte, ni el bosque que habitaba, ni las tres cabezas o tres bocas de Caco (escupiendo fuego), ni menos la caverna donde esconde las reses. Para colmo, quien carga con el buey es un apuesto jóven (muy parecido a del anterior bajorrelieve, que luchaba contra Cerbero) y que lleva la Clava -o maza-, atributo de Heracles, por antonomasia. Además, hemos de "advertir" que en mitología, cuando observemos un joven fuerte y barbado, con una clava; siempre habremos de pensar primero en Hércules y tras ello intentar buscar la escena entre las hercúleas Así en la que analizamos, al mirar como carga con un buey, nos damos cuenta de que se trata de su décimo (o undécimo) Trabajo: El robo del ganado de Gerión. Algo que se completa con la escena que en el fondo vemos (con una res colgada de un árbol). Pues ello responde seguro al legendario árbol de Geriones  -con uno de sus bueyes allí puesto, como si de un fruto de sus ramas, nos hablara-.

Por cuanto decimos, a nuestro juicio, el mito contenido en este bajorrelieve, narra cómo tras llegar el héroe griego a tierras cercanas a Tartessos (Iberia), se dirige a robar el ganado que tenía el mas rico rey de aquellas tierras (Gerión). Lo que hace en la isla en la que habitaba ese monarca, llamada Euritia,  que se asimila al nombre dado a la desembocadura del Guadalquivir por algunos cásicos (a la que denominaban Erytheia, tanto como el pastór de Gerión era homónimo: Euritión). Como dijimos, al ver allí a Heracles, Orto  -el monstruoso perro del boyero- se le enfrenta y el tebano le mata de un mazazo. Luego acaba con en Boyero Euritión y finalmente, cuando aparece Gerión (con tres cabezas, seis brazos y tres cuerpos, también monarca monstruoso y de figura horrible), también le aniquila. De la sangre del rey nace el famoso árbol de Geriones
(6). Tras aquello, roba los bueyes y se encamina hacia Grecia, donde ya sabemos que en las cercanías de Roma, es robado por Caco (7) (imagen que no se corresponde a lo que contiene el bajorrelieve). Pues creemos que la iconografía expresada es la correcta y que en este panel analizado se contiene el Trabajo de los bueyes de Geriones (el décimo, o úndécimo, segun las versiones) del tebano. 




BAJO ESTAS LINEAS: Tercer bajorrelieve de la fachada del Ayuntamiento turiasonense. A nuestro juicio, representa el robo de las manzanas de las Hespérides (el último trabajo de Hércules -o el úndécimo, según las versiones).

BAJO ESTAS LINEAS: Vista general de la portada, donde si aumentamos, se observan los dos árboles. El que contenía las manzanas de las Hespérides, puede ser el del otro lado de la ventana (que seguramente habla del Jardín y del robo llevado a cabo por Atlante, sin la presencia del héroe tebano). Por su parte, Hércules se sienta a descansar bajo otro árbol de podadas ramas, del que mas abajo analizamos su significado.

En esta última escena, de nuevo nos encontramos con un hombre que porta una maza, distintivo indiscutible de Hércules. Pero esta vez está vestido de pastor y sentado bajo un árbol (aunque quizás en las imágenes, apenas lo podamos ver bien por lo que incluimos la segunda foto, para que se aprecie mejor). Por su parte, del otro lado de la ventana tiene un segundo tronco florido y con ramas. Sin duda alguna, creemos que todo ello trata del robo de las manzanas de las Hespérides, que tal como narra el mito se sucede del siguiente modo: Aquel Jardín de las Hespérides, también se situaba en el extremo Occidente, en tierras cercanas a Gadir (o al monte Atlas). Las hijas de este Atlas o Atlante (rey de los confines del Mundo) eran las tres mencionadas, que guardaban en su vergel el manzano de oro, que otorgaba la vida eterna y custodiaba el dragón Ladón (también hermano de Ortro y de Cerbero). Así, hasta nuestras tierras vuelve Heracles con su "última misión", que era la de robar aquellas preciadas manzanas. Un trabajo complejo, pues antes Prometeo (a quien había liberado el griego) le advierte de que aquellos frutos no puede tomarlos él por su mano, y ha de mandar de cogerlos a Atlante (rey de los confines y padre de las Hespérides).

De tal manera, llegado el tebano al extremo Occidente (en las cercanías del Atlas), donde vivía condenado el monarca de aquellos lugares a soportar la boveda celeste.  Invitó a ese gigante homónimo (Atlante) y que sostenía la cúpula del cielo, a que fuera por aquellas manzanas en el vergel de sus hijas; mientras él soportaría el peso del cielo. Atlante temía al dragón Ladón, que custodiaba los frutos del manzano, por lo que pide al tebano que lo mate (algo que Heracles facilmente realiza, lanzando una flecha sobre la muralla de aquel jardín que el monstruo guardaba). Tras ello, el Titán al verse liberado del peso del Cielo, deja a Heracles su sitio para que lo sostenga y se encamina hacia el árbol áureo, para tomar las manzanas de la vida eterna (por su parte añadimos que la carga de la cúpula celeste, simbolizaba el monte -cordillera- Atlas, situado donde pensaban que se acababa el Mundo y por tanto aquel punto, era el que "sotenía el cielo". Aunque ello tiene igualmente un sentido mítico sobre el "peso del Paraiso").

Regresó Atlante con los frutos del jardín amurallado, pero ya no quería soportar más el cielo, por lo que le dijo al griego que continuara bajo la bóveda celeste, que él mismo llevaría las manzanas hasta Grecia. Viendo Heracles que le iba a abandonar en este tesitura, le pide que para continuar soportando "aquello", le deje ponerse una almohada sobre los hombros y que en el intervalo le sostenga un momento el horrible peso. Instante que aprovecha el tebano para huir, dejar allí a Atlante en su castigo e irse con las manzanas, para llevarlas hasta Euristeo (terminando así sus Trabajos). Tras ello, se narra que las Hespérides desesperadas ante el robo, murieron y se conviertieron en tres árboles  (un sauce, una álamo y un olmo)
(8).

Como vemos, la iconografía de la leyenda encaja perfectamente con lo representado en la fachada (escena tercera); tanto que en toda ella hay varios  árboles (uno al menos en cada escena que pueden simbolizar a las Hespérides muertas). Aquel bajo el que descansa Heracles, sentado, parece el de el engaño; pues creemos ver que sobre sus hombros se está colocando un trozo de tronco (o leño), que quizás sería el almohadón que dice se va acolocar, para seguir soportando el peso de la cúpula. La escena, aunque no lo creamos, tiene un simbología relacionada con la maza (la clava), las Hespérides, los maderos y este árbol podado; bajo el que vemos sentándose a Heracles. Por su parte, el traje de pastor que luce el héroe puede responder a algunas partes del mito en que se relata que para engañar a sus rivales y llegar hasta las cercanías de las Hespérides, se disfrazó con las ropas del boyero Euritión (al que había matado en Eriteia en el trabajo anterior). Pero los más destacado toda la iconografía de eta fachada, es que contiene un sentido totalmente relacionado con la ciudad de Tarazona (que debió ser un vergel en la época en la que se construye el ayuntamiento). Puesto que el escudo de la urbe precisamente representa una villa amurallada con una gran vid (un árbol de la vid) en su interior.

Todo ello, nos lleva a concluir -sin lugar a dudas- que la portada  que analizamos, identifica a la ciudad de Turiaso (Tarazona), con el Jardín de las Hespérides. Pues tal como dice la mitología, este de las hijas de Atlas, era un gran vergel amurallado. De modo my similar y coincidente, vemos en el escudo turiasonenese una enorme vid (o viñedo) al que rodea una gran muralla. Ello unido al hecho de que Turiasu se parezca mucho a Tartessos (donde se situaba el aquel mágico Jardín) y su coincidencia en el escudo, de seguro hizo soñar a algún hombre culto del Renacimiento, para identificar esta ciudad con aquella en la que se desarrolla el último Trabajo de Hércules. A todo aquello debió unirse el curioso lema de la urbe, que dice "Tubalcaín me construyó y Heracles me reconstruyó". Lo que seguramente hizo recrear y pensar a los estudiosos de mitología en el Renacimiento, que posiblemente cerca de Turiasu estuvo aquel mítico Tartessos y el Jardín de las Hespérides (donde vino Heracles a robar las manzanas).

Algo que pudo deberse también a la proximidad de Tarazona con el rio Ebro (Hiberus), en cuya desembocadura está la ciudad de Tortosa, a la que algunos vieron en el siglo XVI, como posible Tartessos. Un hecho que parte de un error lingüistico, puesto que la ciudad ibérica que hubo junto al delta del Ebro no fué Dertosa (la porterior Tortosa), sinó Ibera (homónima del rio). Esta Ibera, fué destruida durante las Guerras Púnicas, para ser recosntruida por los romanos como Deltosa (ciudad del delta) y que luego "derivó" en Dertosa, para terminar en Tortosa. Sea como fuere, los italianos que llegaron hasta Tarazona para constuir sus maravillosos edificios renacentistas; de seguro, subieron en barco por el Ebro, tras haber tocado tierra en aquella urbe llamada Tortosa. Ciudades y nombres que pudieron hacer soñar o pensar, a muchos artistas (o mitógrafos) en Tartessos. Y que quizás hizo también "intuir" que en las cercanías  de Tarazona (vieja, Turiasu, también de nombre parecido a Tartessos); quizás estuvo también la ciudad perdida. Algo que pudo pensarse cuando comenzaron las obras renacentistas y aparecieron en los cimientos de la villa centenares de monedas hispanoromanas, con la inscripción TVRIASO (que seguro a muchos les recordó a Tartessos)  


BAJO ESTAS LINEAS: Escudo de la ciudad de Tarazona. Creemos que quien ideó la preciosa fachada del Ayuntamiento, aprovechó para identificar el Jardín de las Hespérides con esta urbe. No solo por el parecido entre Turiaso y Tartessos, sinó también, porque  -tal como la mitología narra- aquel Jardín de las Hespérides donde estaba el árbol de las manzanas áureas, era un vergel amurallado (tal como este escudo muestra).

SOBRE ESTAS LINEAS: Las virtudes, musas (o cariátides) que sujetan los escudos. Cuya identificación como La Justicia y La Prudencia parece indiscutible. Pero que además creemos que simbolizan las tres Hespérides (faltaría una, que seguramente se quitó bajo el escudo de la ciudad de Tarazona)


Pero no finalizaremos este estudio, sin tener en cuenta el posible significado de los árboles que hay en su fachada y su relación con las virtudes, "musas" o caríatides (quienes sujetan los escudos). Como dijimos, estas debieron de ser tres, de las que solo quedan dos. Evidentemente,  ellas, son la personificación del buen gobierno con La Justicia, La Sabiduría y La Prudencia (o La Fortaleza) -última que falta y que habría sido arrancada bajo el escudo de Tarazona-. Pese a todo hemos tenido la gran suerte de que la principal (La Justicia) haya permanecido en su lugar, puesto que su simbología, completa mucho la de la fachada. Debido a que La Justicia, representa a la diosa griega Temis (
), quien pertenecía a la raza de los titanes, como Atlante. Es ella quien engendra a las tres horas, tanto como en algunos textos se le hace madre de las Tres Hespérides (y a las tres Parcas). Por lo que Temis está plenamente unida a la leyenda de las tres mujeres que habría en la fachada y a la de Heracles y las Hespérides. Tanto, que sus hijas (las Ninfas del Eridano), fueron las que enseñaron a Hércules el camino para llegar al Jardín de las de Atlante. En otras versiones, es incluso tenida la misma Temis, junto a sus hermanas, como las Hespérides. De lo que podemos concluir que aquellas que sujetan los escudos en la fachada del Ayuntamiento y que ciertamente son las personificaciones del buen gobierno; también se corresponden con las tres Hespérides (a las que Hércules robó las manzanas de oro) (9).

Con cuanto exponemos, no deberíamos dejar de planearnos si aquellas manzanas áureas, a las que se refiere el mito, quizás estén simbolizadas (en la portada) por los escudos que con sus manos esas tres Hespérides sujetan... . Puesto que aquellas armas de la nobleza, en verdad son un atributo muy cercano a la "vida eterna": Siendo la eternidad lo que regalaba el fruto del Jardín de las Hespérides. Pero aún más, la alusión a múltiples árboles en toda las esculturas y en cada una de las escenas, creemos que también hace referencia al "árbol genealógico". Ello porque se suponía, decía o se imaginaba en El Renacimiento, que El Emperador, descendía del mismo Hércules. Por lo que quizás en esta portada, se halla la respuesta a un árbol familiar que intentaba unir a los Habsburgo, con el héroe tebano. Pero a su vez, en ello existía la posibilidad de enlazar a Carlos V con los primeros reyes de la Península Ibérica (Geriones, Atlante, Hades y las Hespérides).

Aunque, como ya hemos visto, aquellos primeros monarcas fueron derrotados por el griego; tras lo que ha de suponerse, debieron nacer unas nuevas dinastías en Iberia, unidas a las de los colonizadores (helenos).  A ello, quizás haga alusión el último árbol (bajo el que descansa Hércules, sentado), cuyas ramas están podadas. Hecho este que puede significar que el tebano ha cortado la linea dinástica original y ha impuesto la suya. Quizás por ello, esté Heracles en esta actitud tan "ordinaria" en la que sujeta su clava (maza) como si fuera un pene (observémoslo). Indicando posiblemente que de "aquella nueva rama", nacerá una nueva dinastía. Exactamente tal y como hizo Carlos V a su llegada, trayendo a los Habsburgo... . Descendientes de Heracles... . Por lo demás el resto de identificaciones de los tres árboles que vemos, con las tres Hespeídes y el último con el de las manzanas áureas, creemos que es indiscutible. Pudiendo entenderse como hemos afirmado, que los escudos son aquello que dá la vida eterna (los frutos del árbol de la nobleza).

Como final, deseamos tan solo incluir una frase que el genial Robert Graves menciona en sus Mitos Griegos, citando a los clásicos y hablando de Atlante. Para que veamos que su mito y el de las Hespérides se relaciona planemente con la escena que hay representada en el ayuntamiento de Tarazona. Así, escribo en su libro (textualmente): "Aunque las manzanas pertenecían a Hera, Atlante sentía por ellas un orgullo de jardinero, y cuando Temis le advirtió `Un dia. dentro de mucho tiempo, Titán, tu árbol será despojado de su oro por un hijo de Zeus´; Atlante, que todavía no había sido castigado con el terrible trabajo de soportar el globo celeste sobre sus hombros, construyó sólidas murallas alrededor del huerto"
(10).





(1) SOBRE CACO EN:  Diodoro Sículo: IV, 21  //  Ovidio, Fastos: V, 545  // Livio: I , 7 

(2) SOBRE EL ROBO DE LOS BUEYES:  Propercio: Elegias IV, 9, 10  //  Ovidio: Fastos, I, 545 y ss   //  Livio I, 7  //  Virgilio:  Eneida, VIII, 207-208 

(3) SOBRE MUERTE DE CACO Y GARGANO:  Plutarco Cuestiones Romanas: 18  //  Verrio Flaco: en Servio, Sobre la Eneida de Virgilio VIII, 203  //   Aurelio Victor: Sobre los orígenes de la raza romana, 6, 8  //  Livio, I, 7  //  Virgilio: Eneida VIII 217 y 233  //   Ovidio  Fastos, I, 545   // Propecio. IV, 19, 41 

(4) GÄRANO O RECÁRANO: Servio a Virgilio en la Eneida: VIII, 203   // Aurelio Victor: Sobre los Orígenes de la raza romana, 6, 8   

(5) CACO, otros: Virgilio , Eneida 190  //  Tito Livio, 1, 7, 3  // Dionisio de Halicarnaso. Antigüedades Romanas, I, 39 // Solino: I, 8  //  Diodoro Sículo, IV, 21

(6) ÁRBOL Y MUERTE DE GERIÓN:   Apolodoro II, 5, 10  // Píndaro, Fragmento 169  //  Higinio Fábula 30  //  Eurípides, Heracles, 423  //  Servio sobre la Eneida de Virgilio, VIII, 622  // Pausanias, X, 17, 4  //    

(7) HERACLES robo de los bueyes, hasta su regreso:  Higinio, Fabula 30 //   Macrobio, Saturnalia; V, 21  //  Hesiodo Teogonía, 287  y 979 a  983  // Diodoro Sículo IV, 17 y ss //  Heródoto Libros de la Historia  IV, 8  // Pausanias III, 18, 13 //  Plinio, Historia Natural IV, 20  //  Homero, Odisea II, 14, 7 ss  //    Eúripides, Hercules 423 // Virgilio, Eneida VI, 289  // Ovidio, Metamorfosis, IX, 184 y ss. 

(8) ROBO DE LAS MANZANAS: Diodoro Sículo, IV, 26  //  Apolodoro Libro II, 5, 11  //  Higinio Fábula 30  //  Eurípides Heracles  //  Ferécides, Matrimonio de Hera, II  //  escoliasta sobre Apolonio de Rodas, Argonáutica  IV, 1396  //  Eratórtenes Catasterismoi III  // Higinio Astronomía Poética II, 3  //  Hesiodo Teogonía, 215;  333 y ss //  escoliasta sobre la Eneida de Virgilio IV, 483  // Eurípides Hipólita 741  //  Ovidio, Metamorfosis IV, 637 // Séneca, Hércules, 530   // Servio a Virgilio, (s. Eneid), IV, 246 y 484. 

(9) TEMIS Y LAS HESPÉRIDES: Dionisio de Halicarnasos, I, 31  //  Iliada XV, 299  // Pausanias V, 18  //  Apolonio de Rodas, Argonáuticas, IV, 1396  y 1399   //  Hesiodo. Teogonía, 135  y 215  //  Diodoro Sículo V, 66  // Higinio Fábula 30  // Higinio, Astronomía Poética II, 3  //   Eurípides, Hipólita, 742  //  Esquilo, Prometeo Lib., 193   //     


(10) Robert Graves. Los Mitos Griegos -133, C-  (Madrid 2005). Citando a:   Apolodoro, II, 5, 11   //   Sobre Eneida de Virgilio, IB, 483  //  Hesiodo, Teogonía, 215  // Plinio Historia Natural, VI, 35-36  // Ovidio, Metamorfosis, IV, 637

 
 


-Desde el pasado terremoto de Japón, dedicaremos en cada entrada de nuestro blog un recuerdo a los damnificados de este trágico suceso; tanto como a los que hace muy poco, se han visto azotados por un seismo en Lorca. Solicitando ayuda para ellos. Hay múltiples formas de colaborar con la Cruz Roja o UNICEF, para enviar ayuda a los damnificados por terremotos.  Del mismo modo, recuerden que una de las mejores maneras de ayudar a las zonas dañadas por catástrofes naturales, es consumir y potenciar sus productos (en especial la maquinaria y tecnología japonesa, que es inmejorable). Muchas gracias a quienes así lo hagan.-

LO INVISIBLE EN LA ICONOGRAFÍA: Los Trabajos de Hércules en el Ayuntamiento de Tarazona (Parte I).

(Este estudio está dedicado a la ciudad de Tarazona, de donde fué originaria mi familia materna -los Santafé, que hasta 1414 se apellidaron Azamel y habían sido rabinos de su aljama-. Con el agradecimiento y el cariño a los turiasonenses, por el respeto y el recuerdo que aun guardan hacia los judíos y los conversos, que entre ellos habitaron. Y con la mayor admiración, por la maravillosa restauración que han logrado en su preciosa villa.)

Una de las fachadas más curiosas de la mavillosa ciudad de Tarazona, es la de su Ayuntamiento. Decimos "curiosa", por cuanto entre tanto mudejar, tanta juderia, tanta calle de moreria y edificio cristiano-medievo-judaizantes. Entre todos ellos, aparece una portada que bién pudiera ser de la Italia renacentista. Así, mientras caminamos por esas maravillosas callejuelas, que nos hacen sentirnos en Toledo; de pronto, al llegar a una gran plaza, surge una pared Renacimiento, en color de arenisca rosa; como si hubiera sido "trasplantada" desde la mismísima Salamanca  -Úbeda o Baeza-... . El asombro es aún mayor, cuando al acercarnos, observamos que su fachada está labrada maravillosamente, plena de escudos y motivos italianizantes. Pero, además, en su último piso, contiene una "galería" -tipicamente aragonesa-, que actuando como una terraza hecha con arcos, le cubre de un aspecto de palacio hispano árabe. Por lo que nos pareciera estar por un momento ante un palacete de los de Úbeda o Baeza y quizás ante algún edificio Renacimiento de Granada o Sevilla (incluso en el patio de sus Alcáceres).

Pese a cuanto decimos, el Ayuntamiento de Tarazona, es una construcción mucho más tardía y aunque pudiera parecérsenos en algo al Palacio del Infantado -en Guadalajara-, pertenece a los primeros años de reinado de Felipe II (fué comenzada en 1557 y finalizada un lustro después). Levantada como antigua Lonja, un siglo más tarde es reconvertida en Casa Consistorial y -como dijimos-, se adorna con un friso en hilera, esculpido en yeso, que recoge la Coronación de Carlos V como Emperador del Sacro Imperio (Bolonia, 1530). En los vanos centrales tiene asimismo los escudos en piedra, tallados sobre lambrequínes de: Carlos V, el de Aragón y el de Tarazona. Llevando los dos primeros el lema (el del Emperador y el aragonés), mientras que el de la ciudad carece de leyenda. Algo que a los turiasonenses les llama mucho la atención, pues precisamente aquel que contiene emblema de su villa, carece de inscripción. Lema de Tarazona que consiste y dice: TUBALCAIN ME AEDIFICABIT, HERCVLES ME READIFICABIT (Tubalcain me construyó y Hércules me reconstruyó). Al lo que hemos de añadir que igualmente extraño pudiera ser que la fachada luzca las armas de Carlos V, en unos años en los que ya este había fallecido  -por lo que los historiadores interpretan que es edificio en homenaje al padre, mandado hacer por su hijo: Felipe II-.




EN LA IMAGEN BAJO ESTAS LINEAS: Fachada del Ayuntamiento de Tarazona. Como hemos apuntado, comenzado en los años en que muere Carlos V y levantado por Felipe II, en memoria de su progenitor. Algo que se comprende perfectamente en el famoso friso (donde se exalta la figura del Emperador), tanto como el escudo de Armas de este rey. Aunque en nuestra opinión, la interpretación de su restante iconografía, tiene aún grandes dudas (como veremos). Tantas que se nos hace imposible admitir, tal como se afirma, que entre los representados en sus paredes pudiera estar Tubalcaín (que no se reconoce iconográficamente con el allí eculpido); ni tampoco el dios de los ladrones: Caco (aunque hasta hoy, estas son las identificaciones que se dan a la iconografía de su fachada).

Esta que hemos indicado, es la iconología "oficial" de los tres paneles mitológicos de aquella fachada: Hércules, Caco y Tubalcaín. Bajorrelieves en los que vemos a tres hombres; uno luchando con fieras, otro cargando con bueyes y un tercero, sentado bajo un árbol. Considerándose el análisis oficial de sus esculturas que el primero (que pelea con un felino) es Hércules. El siguiente, que lleva a sus espaldas una vaca, es  Caco (el que robó los bueyes a Heracles). Y, por último; aquel que está sentado bajo un árbol, dicen que puede ser Tubalcaín (fundador de Tarazona); o bién Sansón, e incluso Pierres -por lo que vemos que sus identificaciones son completamente dudosas y nos atrevemos a decir, que las escenas de esta portada están sin definir iconologicamente -al menos en su totalidad-.   

                                        PORTADA DEL AYUNTAMIENTO DE TARAZONA
En otro momento trataremos de Tubalcaín (tanto como de Caco) y del extraño lema turiasonense, por el cual pretenden identificar el personaje del tercer bajorrelieve con ese descediente de Caín. Pero ahora nos vamos a centrar solamente en la representación de los tres personajes, teniendo muy en cuenta que (tal como se sabe) se consideraba a Hércules un antepasado legendario de la familia Habsburgo -y por los tanto, del Emperador Carlos V-. Puesto que en las genealogías del Renacimiento, estuvo de moda iniciar las estirpes desde los dioses grecorromanos. Una costumbre heráldica típicamente italiana, que hace descender de Marte, Júpiter o Venus, a los nobles de los más antiguos abolengos romanos. Tanto, que actualmente aún se conserva esta tradición en muchas casas (como por ejemplo, entre los Panfilli, que se consideran "los hijos de los hijos", del dios Pan: "Pan Filium").

Un caso de estos genealogistas maravillosos, que ligaban las casas reales a las leyendas y a los mitos, fué Giovanni Boccacio. Quien, un poco antes del Renacimiento, escribe hacia 1370 su famosa Genealogía de los dioses paganos. Obra que fué revisando hasta el fin de sus días y estuvo dedicada a su amigo Hugo, el rey de Jerusalén y de Chipre. Donde emparentaba al mencionado monarca con las deidades de la antigüedad; aunque también menciona varias ramas de la nobleza y de las casas reales, con similares orígenes (entre los paganos dioses). De ello podemos entender que incluso el primer personaje que veamos y que indudablemente es Hércules, se parezca en algo físicamente a Carlos V (o a Felipe II).

No entraremos a discutir si el rostro del Heracles es o no similar al del Emperador  -pues con ello caeríamos solo en apreciaciones personales-; aunque sí podemos decir que la medalla de Leon Leoni (hecha para Carlos V en 1545), tiene un enorme parecido con esta de la fachada. Pese a todo, lo más importante es que el hecho de que a este Emperador, le gustara ser representado como Héracles en los Doce Trabajos. Así, sabiendo que esta portada está dedicada enteramente a Carlos V, nos será fácil interpretar su iconografía en relación con Los Trabajos del héroe tebano; para lo que pasaremos a analizar sus bajorrelieves:


BAJO ESTAS LINEAS: Hércules en la fachada del Ayuntamiento de Tarazona. Se supone que se trata de Heracles matando al León de Nemea en su primer trabajo, pero observemos que la escena hay tres leones: Primero, la piel y cuerpo del Nemeo (que luce el héroe sobre sus hombros). Luego, otro colgado de un árbol al fondo y -finalmente- aquella fiera contra la que lucha. Ello nos obliga a pensar en qué Trabajo o en qué momento de la leyenda hercúlea está ambientada la iconografía que se representa (pues no parece propiamente el que se dice: La pelea contra el león de Nemea).

Antes de comenzar el análisis del primer panel, hemos de exponer que el edificio ha recibido varias remodelaciones -la última en los años sesenta, de mano de Chueca Goitia-. Por otro lado - a nuestro juicio-, creemos que en la mencionada fachada se han abierto o colocado, unas terrazas posteriores (quizás hacia el siglo XVIII y con el fin de utilizarlas como "balcon consistortial"). Ello, posiblemente ha "roto" la composición, e incluso obligó a prescindir de algunas figuras;  e incluso del lema de la ciudad (que falta).  Pues si observamos bien el escudo de Tarazona está precisamente justo sobre una terraza, cuya barandilla se apoya en la base de sus lambrequines -en lo que se llama "pico", de sus cuarteles-. Ello nos hace pensar  que al añadir esa forja del balcón y "tomarla" contra la pared, se habrían visto obligados a quitar y tapar aquellas letras bajo ese emblema de la ciudad. Igualmente, partiendo de que la terraza es un añadido, hay que pensar que seguramente bajo el escudo de Tarazona seguramente estuvo no solo el lema, sinó también una alegoría (tal como existe debajo de cada uno de ellos) - tanto que nos atrevemos a aventurar que posiblemente bajo esos lambrequines, se situó una estatua de La Prudencia-.

De tal manera, allí (bajo las armas) estarían las tres alegorías que representarian el "buen gobierno", y que serían: La Justicia (que actualmente se sitúa bajo el escudo del Emperador); La sabiduría (actualmente bajo en de Aragón, y La Prudencia (que estaría donde hoy se abre la terraza) . Todo ello lo deducimos, porque si vemos la pared y prescindimos de estas balconadas, incluyendo el lema y la figura bajo las armas de Tarazona, entendemos toda su arquitectura perfectamente compuesta (tanto en su iconología, como en su diseña). Pero pasemos a la iconografía de su primer panel:

Evidentemente, se dice -y con bastante razón-, que esta escena de la izquierda trata de Heracles matando al León de Nemea (en su primer Trabajo)
(1) . Pero si la identificamos de ese modo, tiene dos problemas iconológicos: Primero, que si está matando al León, no podemos entender por qué lleva el héroe ya sobre su cabeza, la piel de este mismo felino. Es decir, que nos resulta difícil creer que Heracles esté luchando contra el león y a su vez  ya luzca como atributo, la famosa piel de la fiera de Nemea -que claramente vemos sobre su cabeza-. La segunda duda (o problema) si identificamos la escena con la muerte del Nemeo, surge al plantearnos: ¿Qué puede significar este otro león que vemos, al fondo y sobre un árbol...? . Debido a que en el citado Primer Trabajo de Hércules (el Leon de Nemea), no existe referencia alguna a que el héroe, tras matar la bestia, la colgase de una rama; ni que hubiera árbol "interviniendo" en el citado episodio (tal como vemos en la pared del Ayuntamiento).

Muy por el contrario, quizás entenderíamos lo allí representado, si pensamos que se pudiera tratar de otro trabajo hercúleo y en otra escena legendaria de este. Así, pronto llegaríamos a una conclusión común a todas las escenas que observamos en la portada del edificio que estudiamos. Hacíendonos pensar que esos tres bajorrelieves del Ayuntamiento de Tarazona, lo que realmente representan son: Los tres últimos Trabajos de Heracles. Labores que, precisamente, se sitúan en tierras de Iberia y que son: El décimo, Los bueyes de Gerión; el undécimo, El Can Cerbero y el decimosegundo, Las manzanas de las Hespérides. Partiendo de esta base y viendo tanto árbol en la fachada, observamos que no estamos mal orientados; Máxime cuando el Emperador gustaba de ser representado como un Hércules en sus Labores.

Dicho lo anterior y viendo que la portada del Ayuntamiento representa en sus tres bajorrelieves a Héracles en la Península Ibérica, ya entenderíamos que se trata de la típica iconología de los años del Renacimiento. Años en los que se "puso muy de moda" entre los círculos de cultura hispanos, hablar del Hércules que había llegado hasta la Península ibérica. Tanto que en el siglo XV y XVI se publican varios libros que recogían y relataban las historias del Heracles que llegó a Hispania, donde se narraba como el tebano, mientras realizó sus tres últimos trabajos en nuestras tierras, fundó varias ciudades. Siendo la relación de villas o poblaciones hispanas fundadas por el héroe heleno, interminable (de entre ellas Tarazona). Unos hechos atribuidos a un héroe mitológico, pero que bien se interpretan como el "recuerdo legendario" de los tiempos de la antigüedad, en los que aparecieron los griegos por la Península (colonizándonos, en mayor o menor medida, desde el siglo IX a.C., en que arriban al cabo de Rosas).  

Pero regresemos a la escena de Heracles luchando con una bestia felina; que bien pudiera ser el León de Nemea, tal como muchos afirman. Aunque hemos visto que ello reporta el problema de no poder explicar por qué,  ni como, si está matando a la bestia, lleva ya la piel del nemeo sobre su cabeza. Una duda que se pudiera resolver si de nuevo reflexionamos y pensamos en los trabajos del héroe griego en la Península Ibérica (que ya hemos citado). Pues aquel Leon de Nemea era hijo (hermano, o sobrino) de otros dos monstruos ibéricos muy parecidos, que vivían y guardaban en nuestras tierras -animales que igualmente mató, o capturó, Heracles-. Estos eran: El monstruoso Perro Orto (u Ortro), que cuidaba los rebaños de Gerión y el famoso Can Cerbero, que guardaba las puertas del infierno. De tal manera y si analizamos la llegada de Hércules a nuestras tierras -para realizar su décimo trabajo, que consistía en robar el ganado de Gerión-, veremos que para ello debió matar al perro que cuidaba de aquel rebaño de reses ( llamado Ortro).

Así nos narra la mitología
(2) como al venir Heracles por los toros del monarca que vivía cerca de Tartessos, hubo de enfrentarse al can (mosntruo) que los cuidaba; bestia nacida de la misma estirpe que el Leon de Nemea (pues como sabemos, Ortro era su padre  -o bien su hermano-). Con ello podemos suponer que la escena que vemos en el Ayuntamiento, nos narra un episodio en el que está matando un felino horrible, aunque el Leon de Nemea ya ha muerto (pues el héroe lleva la piel sobre su cabeza). De tal modo y volviendo a revisar la iconografía, para saber cual es el monstruo con el que lucha aquí Heracles; se llega a la conclusión de que tan solo puede tratarse de uno de los que derrotó en nuestras tierras (bien Cerbero o bien el mencionado, Orto).

Aunque, al ver ese león del fondo y colgado de un árbol, llegamos a la concluisón de que el allí muerto y puesto sobre la rama, es sin duda: Orto. Ya que nos narra el mito, como al llegar Heracles hasta la Península Ibérica, al intentar robar el ganado de su rey (Geriones), salió el terrible perro que los cuidaba a enfrentársele. Defendiéndose Heracles de aquella bestia, hermano del leon de Nemea, sacó la clava y de un mazazo le dió muerte (matando del golpe a aquel Ortro). Tras aquello, se hizo con los bueyes de Gerión, que el "monstruo-perro" cuidaba; pero alertado ese rey (de los territorios cercanos a Occidente), fué hasta donde el griego estaba y atacó al héroe que se llevaba su ganado. Lucharon ambos y de igual modo, Heracles acabó de un flechazo con el terrible monarca de Eriteia, en Occidente (isla de la Península Ibérica); del que se decía tenía tres cuerpos, seis brazos y tres cabezas.

Tras matarlo, definitivamente pudo "embarcarse" con su ganado, para llevarlo hasta Grecia. Pero de la sangre del rey Gerión, narran los clásicos que nació un famoso árbol, del cual se conservan varias leyendas y mitos. De lo que concluimos que seguramentee es este al árbol de Geriones, el que está representado en la escena, y del que cuelga el perro Ortro (ya muerto) entre sus ramas
(3) . Todo ello cuadraría y encajaría en lo que los textos clásicos narran perfectamente. Pese a que aún nos faltaría un elemento más: Cual es el león con el que lucha ¿Ortro? -quizás no pueda ser, ya que este se encuentra ya muerto y sobre el árbol-....

Aunque como ya hemos dicho, que hay tres leones representados: Primero, el de la piel (de Nemea) sobre la cabeza hercúlea. Luego, el del fondo muerto y colgado; que identificamos con Orto (sobre la rama en que se convierte su dueño, el rey Gerión). Y el tercero en escena y "portagonista", es contra el que está luchado el tebano y que iconográficamente no se corresponde con el de Nemea, ni con Ortro. Porque tal como narra el mito, al primero (Nemeo) lo intentó matar con sus armas, pero termina cazándole en una cueva. Mientras al segundo (al perro de Geriones), lo mata de un simple mazazo, al encuentro y sin pelea alguna.

De tal manera, este hombre que vemos en el bajorrelieve luchando con ese monstruo, de aspecto leonino pero del tamaño de un perro, seguramente lo hace con Cerebero. Así, si consideramos que el panel que observamos refleja a Heracles contra Cerbero, su iconografía es perfecta. No solo porque representaría a las tres fieras: Al perro Ortro, al de Nemea y el Can Cerbero (como hermanos); en el episodio en el cual el griego vence al último monstruo de la estirpe horrible. Sinó poque cuando Hércules se enfrenta a Cerbero, el tebano acababa de matar a su hermano, Ortro, en una zona muy cercana (en las proximidades de Tartessos, en Eriteis, donde nació el árbol de Geriones). Por lo demás, mientras luchan, ese Can del Infierno "muerde" con su cola en la pierna al heleno; algo que parece verse en el bajorelieve (pues se observa como Cerbero está azotándole un pié con la cola, que suponía el mito, era el aguijón de un gigantesco escorpión).

Parece que en este momento de la pelea entre Heracles y el Cancerbero, es cuando se han propuesto reflejar exactamente la iconografía que vemos. Algo que debió realizar un verdadero experto en temas legendarios, pues está representado tal como los clásicos lo describieron. Ya que los textos grecorromanos (que recogemos en las citas), exponen como para llevar a cabo su Undécimo Trabajo, Hércules llega de nuevo al extremo Occidente (donde antes había robado los bueyes a Geriones), con el fin de capturar  al perro del infierno. Tal como narran los autores clásicos, Hades (el dueño y dios del Averno) le dice al griego  que puede hacerse con ese Can Cerbero y que se lo regala, siempre y cuando no recurra a sus armas y que lo domine (o cace) solo con sus manos
(4).

Ello es lo que observamos que está haciendo el héroe, en esta imagen que analizamos: Atrapando a Cerbero con su fuerza, sin utilizar ninguna de sus armas (ni siquiera la clava, con la que mató a Ortro y atacó al león de Nemea). Pues aquel "garrote" o maza, cuelga del brazo.  Así, perfectamente vemos como le abre la boca y lo inmoviliza, mientras aquella bestia tiene la cola cerca de las piernas del heleno; algo que dijimos, nos hace suponer que ataca con su extremo el pié del que le vence por la mano (exactamente como los textos relatan). Comunmente por los mitógrafos, se considera esta captura de Cerbero el undécimo trabajo (aunque haya textos que lo situen como el décimo o el duodécimo). Por lo que si quiesiéramos leer la fachada de izquierda a derecha (tratando de ver el ella desde la primera a una última escena en Los Trabajos); no nos debe extrañar que se anteponga esa captura del Cerbero a la de los bueyes de Gerión -es decir, que se considere la Labor Décima del tebano la lucha contra el Cancerbero-.

Para finalizar lo que concierne al análisis de esta primera escena, concluimos que ciertamente creemos seguro que se trata de Heracles contra Cerbero. En la que  -como venimos repitiendo- además vemos claramente a Ortro, el  león de Nemea. Por lo que su iconografía, nos obliga a pensar que lo representado ha de ser siempre un trabajo posterior al del robo de los bueyes
(5) ; ya que en la escena obsevamos a Geriones y a Ortro muertos. Aunque, en verdad, toda ella parece mas bien un "cuadro" sicrético, donde los que idearon la iconografía, han deseado mezclar los dos penúltimosTrabajos: El de Cerbero y el de Geriones (a la vez). Ello, seguro, porque ambos se llevan a cabo en el mismo territorio (en la Península Ibérica) y frente a una mismas dinastías y estirpes: La de rey Gerión (de las cercanías de Tratessos) y  la de Hades, del rey de los infiernos y dueño de Cerbero. Todo lo que se une al conocer que entrada al Averno, se suponía también por los griegos próxima a Las columnas de Hércules -el Estrecho de Gibraltar, así llamado precisamente desde que el héroe vino a realizar los Trabajos que mencionamos-.

Por lo que de cuanto exponemos, se comprende perfectamente el bajorrelieve que une a Cerbero con Ortro  y a ambos, con el Leon de Nemea; tanto como todo ello,  con la colonización de la pre-Hispania (por los helenos). Union de territorios, de sus reyes y los monstruos que los guardaban; afines en su horror y en su parentesco. También relacionados con "el nemeo", que fué el primer Trabajo que hubo de realizar el héroe tebano; mientras los otros dos que relatamos, estuvieron entre los últimos. Además, incluye en la alusión a la leyenda del árbol de Geriones, mención clara a la dinastía que gobernaba el Occidente -la Península Ibérica-; nacida de Equidna, Tifón o Medusa (entre otros). Monarcas y guardianes de lugares terribles, debido al temor que por el Océano y a sus olas, tenían los helenos (muy distinto al mar Mediterraneo). Tanto como a los ejércitos y marina indígenas y fenicias, que guardaban las minas de oro, plata y bronce que había en la Península (fundamentalmente tras las Columnas de Heracles -en la zona atlántica-).

Por todo ello, se pensaba el la Hélade arcaica, que Iberia estaba habitada por seres monstruosos; de entre ellos Tifón. El padre de las tormentas (que procedían del Océano junto a Atlas -Atlántico-) y que con Equidna había engendrado a Cerbero, Ortro o al león de Nemea -entre otros-. De cuanto narramos, es evidente que en los Trabajos de Heracles, se representaban los viajes y colonizaciones de los griegos en sus primeras épocas. Y así recordaban las tres últimas Labores del tebano, realizadas en la Peninsula Ibérica (el último punto del Mediterraneo que visitaron los griegos). Lo que de seguro significa, la memoria de la llegada de los focenses y jonios a nuestras tierras (desde el siglo IX a.C.).

De tal manera y por cuanto decimos, parece obvio que quien ideó la iconografía de la fachada del Ayuntamiento de Tarazona, era un experto en mitología (un hombre tipicamente renacentista). Algo que no nos debe de extrañar en esta epoca y en esta villa; porque el estilo de este edificio (al igual que el de otros muchos de la ciudad turiasonense) es totalmente italianizante. Tanto que sus representaciones nos llegan a recordar una portada de "gloria" romana o un palacio italorenacentista. Ya que se trata de una pared, que bien pudiera ser la de un Arco de Triunfo; en la que se narra la historia del Emperador de Roma, junto a la de los dioses. Un tipo de arquitectura totalmente imperial y romana, con connotaciones mitológicas y triunfales, solo comparable a las columnas, los arcos o las aras de el llamado "Triunfo", de las que se copiaban comunmente a fines del Renacimiento. Tema que plenamente concuerda con la mentalidad del Emperador, tanto como con la iconografía que vemos en aquella pared. Pues en la fachada (además de los Trabajos de Heracles), vimos como se narra (contiene) la coronación de Carlos V, en Bolonia y como gobernante del Sacro Imperio Romano.

PARA VISITAR EL AYUNTAMIENTO Y CIUDAD DE TARAZONA:

Visita virtual en
http://www.tarazonamonumental.es/app/webroot/visitas-tarazona/


POR LA AMPLITUD DE FOTOS Y DOCUMENTACIÓN, DIVIDIMOS ESTA ENTRADA EN DOS ARTÍCULOS.

EN LA SEGUNDA PARTE, SE EXPLICAN LOS DOS SIGUIENTES PANELES DE LOS TRABAJOS DE HERACLES.

JUNTO ESTAS LINEAS: Aumentada la escena de Heracles. EL leon de Nemea, sobre los hombros del Héroe griego, lo cual indica que esta fiera ya está muerta y lucha con otra muy similar.


SOBRE ESTAS LINEAS: Un "león" muerto sobre una rama. Su parecido con el que lucha Heracles nos hace pensar que es su hermano, por lo que creemos, se trata de Ortro, matado y puesto sobre el árbol en el que fué convertido Geriones (su dueño y rey).

BAJO ESTAS LINEAS: Heracles atrapando al Can Cerbero, solo con sus manos y sin usar armas (tal como narra la mitología). 

(1): HERACLES Y EL LEON DE NEMEA: Higinio Fábula 30 //  Virgilio Geórgicas III,19 // Diodoro Sículo; IV, 11, 13 // Teogonía de Hesiodo, 326 y ss.// Apolodoro Libro II, 5, 1 // Séneca; Hércules 944 y ss.

(2). HERACLES Y SU LUCHA CON ORTRO: Apolodoro Libro II, 5, 10 //  Hesiodo Teogonía 306 y ss narra como de Equidna y Tifón nacen: Cerbero, La Hidra, Ortro, el León de Nemea, Quimera y Esfinx.// Hesiodo, idm. 309 y ss  // Apolonio de Rodas, Argonáutica IV, 1399       

(3) LUCHA DE GERYONES Y HERACLES: Apolodoro, II, 5, 10  //  Higino, Fábula 30 //  Eúripides: Heracles 423  //  Pausanias, X, 17, 4  //  Pindaro, Fragmentos 169   

(4) CERBEROS Y SU LUCHA CON HERACLES: Hércules pide a Hades que le entregue a Cerbero y su dueño le dice que será suyo si lo domina con las manos, sin armas. Encontró al perro horrible en las puertas del infierno y lo tomó por la cabeza, en ese momento el Can levantó el rabo para golpearle en las piernas al heleno; pero este, como iba cubierto por la piel del León (que le hacía invulnerable), no aflojó sus manos. Tras ello, Cerbero se rindió y fué dominado (Apolodoro II, 5,12). Tras regresar del Hades con Cerbero, Heracles tomó una guirnalda del árbol que Hades (el dueño de Cerbero) tenía en esos Campos Eliseos. Tras este hecho, se le consagra aquel árbol al héroe griego, que es el álamo blanco (también llamado tiemblo), en memoria de la hazana de Hércules (Apolodoro II, 5,12). 

(5) EL CANCERBERO; TENIDO COMUNMENTE COMO EL UNDÉCIMO TRABAJO: Diodoro Sículo, IV, 25, 1 y 26,1  // Iliada, VIII, 366 y ss  //  Odisea, XI, 623 y ss  // Higinio, Fabula 31  //  Pausanias, II, 31, 2 y 35, 19; III 18,13 y 25, 5 ss  //  Apolodoro Libro II, 5, 12 (arriba citado)  // Ovidio, Metamorfosis VII, 410 // Séneca, Argonáutica 859.


-Desde el pasado terremoto de Japón, dedicaremos  en cada entrada de nuestro blog un recuerdo a los damnificados por este trágico suceso, tanto como a los afectados por el reciente seismo de Lorca. Solicitando ayuda para ellos, les informamos que hay múltiples formas de colaborar con la Cruz Roja o UNICEF (para enviar  dinero, objetos y hasta alimentos).  Del mismo modo, recuerden que una de las mejores maneras de ayudar a los afectados por catástrofes naturales, es consumir sus productos (en especial recomendamos la maquinaria y tecnología japonesa, que es inmejorable). Muchas gracias a quienes así lo hagan.-

viernes, 13 de mayo de 2011

LO INVISIBLE EN LA ICONOGRAFÍA: "Castigo a La Peste", como imagen de "la muerte vencida" en la Catedral de Huesca (Parte Segunda)

PARTE II; CONTINUACIÓN:   VIENE DE LA ENTRADA ANTERIOR

(SE RECOMIENDA LEER ENTRADAS ANTERIORES SOBRE ICONOGRAFIA EN CATEDRAL DE HUESCA)

BAJO ESTAS LINEAS,
CHURRO GÓTICO DE AJUSTICIAR EN YEPES: Entendida quizás La Peste por algunos como un castigo divino, se comprende que muchos la identificaran con la justicia. Así es normal que aparezcan estas bolitas (bubones) en los churros góticos contemporaneos a la epidemia; donde se ajusticiaba a muchas personas a las que incluso se les culpaba de la llegada de la enfermedad. Bien por ser de otra religión o por pecadores; siendo algo extendido y promovido desde las altas esferas de fines del XV culpar a los judíos de la epidemia. Entre otros motivos, para perseguirlos y poder confiscar sus bienes, o inculpar a los médicos por no poder controlar la enfermedad (habida cuenta de que la profesión de físico -médico- era de hebreos). Pues la superstición y el odio de religión, hacía pensar a muchos que Dios había enviado aquella dolencia para acabar con el Mundo (para "lavar"  los pecados del hombre).


BAJO ESTAS LINEAS, CAPITEL DE TIPO GÓTICO-RENACIMIENTO POPULAR EN CAÑETE (Cuenca): Ponemos como ejemplo de "piedra con bubones"; este capitel que contiene aquellas bolitas y que a nuestro juicio, eran un amuleto para espantar La Peste. La proliferación de estos adornos en forma de hileras de círculos, en Castilla y Extremadura, es enorme. Tanto que en ciudades del Renacimiento como Ciudad Rodrigo, Salamanca, Ávila, Segovia, Plasencia, Trujillo, o Cáceres; difícil es llegar a una calle donde haya palacios o iglesias de esta época, que no tengan en sus dinteles las semiesferas de las qua hablamos. Consideramos que tuvieron una función "mágica" (mas que religiosa propiamente dicha) y muy parecida a la que pudo contener la escultura de La Peste, que hemos analizado en la Catedral de Huesca. Puestas en dinteles o puertas para evitar que allí entrase esa enfermedad (un talismán de protección contra la epidemia).

En el caso de Hueca, existe una Virgen sobre aquella escultura de La Peste (pisándola), por lo que creemos que representa la salvación contra la epidemia y no el Castigo a la Lujuria  -entre otros motivos porque La Adúltera ha de ser una mujer bella y regordeta, que amamanta sapos o culebras (no ratas)-. Debiendo comprenderse  aquella imagen central del tímpano de la catedral, como una protección de María hacia la ciudad. Pensando que esta representación quizás nos hable de una época en la que La Peste no había sido superada del todo (lo que permitiría fechar la escultura y esta parte de la fachada hacia 1420- 1430).


CASA DE LA INQUISICIÓN EN ALHAMA: Como hemos dicho, uno de los motivos que daban para la aparición de La Peste era el de que esta enfermedad había sido mandada al Mundo por Dios, para castigar a los herejes y judíos. Habiendo quienes incluso afirmaban que la habían traido los de religión hebrea, porque se sabia que llegó de reinos extranjeros (como Italia). De ello, no es extraño que la Casa del Santo Oficio, presentara estas decoraciones, que tanto recuerdan a los bubones del apestado. Puesto que se aprovechó la circunstancia de la aparición de la epidemia para promover de nuevo el antisemitismo; lo que lleva a grandes matanzas de judíos hacia 1391, en todas las aljamas de España.



PALACIO DE JUAN DE ALAVA EN SALAMANCA, también llamada "Casa de las Muertes": Como hemos explicado, tras los años de La Peste, la proliferación de decoraciones con motivos macabros fue tal; que podemos decir, no hubo edificio, retablo, iglesia, o espacio en el arte del Renacimiento.... En el que, en algún lugar no se guardase una calavera, unos huesos, o un recuerdo a la muerte terrible. Claro ejemplo de ello, es este palacio del Renacimiento de Salamanca, hecho por Juan de Álava y vulgarmente llamado "Casa de las Muertes"; debido a que su decoración se basa en calaveras (que se situan junto a motivos florales, niños y hasta, entre bellas cariátides). Pertenece al momento del Plateresco, en que culminan esas decoraciones en las que siempre existe un motivo macabro en memoria de La Peste o de La Muerte. En esta foto -de hace más de treinta años- está asomado al balcón de este palacio, el autor del artículo. En los años en que aún esta casa era el Consulado de Suecia y en los que pasábamos felices fines de semana y vacaciones, junto a sus propietarios: La familia Blanco-Cobaleda, que restauró el palacete y que aún lo mantiene maravillosamente; conteniendo hasta un jardincillo con piscina interior, decorada con capiteles y columnas Renacimiento (conformando así el patio de la casa, junto a su pozo y sus cocheras).


ARRIBA Y ABAJO: Dos imágenes más del Palacio Juan de Álava -tomadas del libro LA CASA DE LAS MUERTES, de Juán Álvarez Villar; editado precisamente en Salamanca y en 1981, justo en el año en que fué tomada la foto mía anterior (asomado a la terraza principal de esta casa):

En la primera imagen, vemos la fachada entera. Se trata der una foto muy curiosa que  tiene más de ocho lustros y pertenece a los años en los que aun, Miguel de Unamuno, vivía en la casa contigua a esta (en la calle bordadores, N.10 de Salamanca). La siguiente, muestra una de las ventanas donde podemos ver estas calaveras llamadas "muertes" que actúan como decoración y talismán. El situar esas calaveras o "las bolas de Peste", en los dinteles; ya dijimos que en nuestra opionión, se debe a que las ventanas y las puertas simbolizan la entrada y salida de la casa. Por ello, llenarla de "bubones",  o de esas decoraciones macabras, debieron considerar que era un medio de ahuyentar a la misma "muerte" y seguramente se veía como un medio de proporcionar suerte al edificio.

Como conclusión a cuanto hemos explicado en estas entrada, podemos considerar que igual función tuvo la figura de La Peste, en la entrada de la Catedral de Huesca.
Un hecho muy curioso, referente a este palacio salmantino del que hablamos, es que  en el siglo XIX, alguien lo compró y destruyó las calaveras que había sobre su fachada (precisamente "las muertes" que daban nombre al famoso edificio). Posiblemente, considerando que proporcionaban una "mala imagen", un "aspecto macabro" y "de mal fario"; su decimonónico propietario tomó la iniciativa de limar las calaveras -en los dinteles de las ventanas-, dejándolas convertidas en simples bolas. Hasta 1960, la casa había pasado de mano en mano, deteriorandose de manera lamentable, pero afortunadamente en estos años la adquiere Matias Blanco-Cobaleda (el hijo del banquero salmantino, de principio de siglo, y de igual nombre). Restaurando el palacete, de forma admirable, para convertirlo en su residencia de vacaciones y fines de semana; se preocupó, incluso, de retallar las famosas "muertes" que habían sido limadas.


Reconstruido el palacio de Juan de Álava perfectamente hacia 1965, se le restituyeron estas famosas calaveras.  Algo de lo que damos cuenta, pues explica como se pudo olvidar gran parte de la simbología e iconología de los siglos XV y XVI desde la siguiente centuria. Ya que en el Barroco (y aún más en el Neoclasicismo), las gentes intentaron olvidar o quitar muchos de los símbolos medievales y renacentistas de las decoraciones, por considerarlos siniestros o macabros. De tal maera y sin conocer verdaderamente el significado que tenían, algunos sacerdotes en los siglos XVIII y XIX, intentaron "tapar" algunos de los muchos esqueletos y escenas tétricas en piedra de sus iglesias; tanto como amputaron estatuaria "pagana" medieval (por considararla obscena). En estas calaveras que se limaron y hubieron de reconstruirse observamos el caso claro de como los arquitectos y gentes civiles hasta fines del XIX, despreciaban estas alusiones a lo macabro o a la muerte, del Gótico y de principios del Renacimiento. Por lo que no es de extrañar que el significado de la clave de la catedral de Huesca se perdiera y se reemplazara por una simbología en la que se aludía a La Lujuria (ya que La Peste, en 1800 estaba olvidada desde hacía siglos) .
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LO INVISIBLE EN LA ICONOGRAFÍA: "Castigo a La Peste", como imagen de "la muerte vencida" en la Catedral de Huesca (Parte Primera)


BAJO A ESTAS LINEAS, ESCULTURA DE VEZELAY: Como exponemos, muchas de las representaciones románicas esconden una simbología de gran dificultad en su análisis. Ello debido a que los monjes de aquella época traducían a diario y copiaban los textos clásicos; con lo que dominaban la mitología y las religiones antiguas de un modo, que hoy practicamente casi nadie puede comprender ni conocer. De hecho, la interpretación de la iconografía románica  gótica se consigue a veces, tras meses de estudio de una simple escena (o de un icono románico). Existe una tendencia a justificar casi todas las representaciones como simples ejemplos del mal o del pecado; pero en nuestra opinión, los templos del Medievo eran verdaderas catedras de mitología y antiguas religiones, conteniendo simbología y leyendas de las épocas greco-romanas, tanto como su expresión en el Mundo Pagano (que hasta sus días había llegado). Como ejemplo de cuanto narramos, ponemos esta esculturita, que parece hasta una muerte y  se ha tenido por muchos como una representación obscena. Aunque hoy se piensa que más se trate de la figura de Virgo o de una "mater virgo" de la cosecha (simbolizando a la misma Virgen, madre del todo).


 

Finalmente y ante algunas preguntas sobre esta clave o dintel que hemos estudiado en la Catedral de Huesca, desearíamos exponer algunos aspectos que pudieran ampliar y mejorar lo expuesto y el tema desarrollado.

En primer lugar, que la iconografía de la adúltera, como tal, es muy confusa en su iconología, descripción y definición. Tanto que el profesor Francisco J. Ocaña en su artículo "La mujer Adúltera" (publicado por "Amigos del Románico" en diciembre de 2005), expone que en la portada principal de la Catedral de Santiago, existe una famosa "dama" sujetando una calavera, quien es la representación de aquella adúltera mujer... . Mucho la han discutido al mencionado F.J. Ocaña la identificación como La Lujuria en esa iconografía, aunque en realidad el citado especialista en románico puede tener más que razones en clasificarla de ese modo,  algo que se basaría en las representaciones de María Magdalena ("tan de moda", en su culto durante le Edad Media). Ello, porque la mujer que porta calavera, en iconología religiosa (no mitológica, ni clásica) es normalmente esta Maria de Magdala cuya veneración era mucha y extendísima hacia el siglo X. Principalmente, en el Sur de Francia, donde comienza la ruta Jacobéa, y precisamente, en época en la que Santiago comienza a adorarse y a considerarlo Patrón de Hispania (pues hemos de tener en cuenta que hasta este siglo X, el Santo Primero Hispano había sido, San Millán, con "sede", o centro monacal, en La Rioja  -convento de igual nombre y en La Cogolla-).

De tal manera y aunque tanto hayan criticado el mencionado artículo del profesor Francisco J. Ocaña -especialmente "quien" se identifica como "Jota" y que tiene abierto un foro sobre este tema-. En nuestra opinión, la conclusión por la que afirma que aquella "dama con una calavera" del Pórtico de la Gloria,  representaría a "la mujer adúltera", se puede justificar plenamente. Pues la Magdalena era una "santa típica" del románico, muy adorada en el país galo. Así, en el Sur de Francia, desde el siglo VIII al XI, se vino venerando a María de Magdala en un extraño culto que se llevaba a cabo principalmente en capillitas -o ermitas- excavadas en el monte. Muchas de estas grutas eran yacimientos o asentamientos prehistóricos, reaprovechados para esconderse, donde los cristianos franceses se ocultaban al llegar las razzias de los musulmanes.

Tanto fué esa "costumbre", que la proliferacion de capillas escondidas y "esculpidas" en aquellas cuevas prehistóricas dieron nombre al periodo "cavernícola" estudiado desde hace doscientos años y por ello llamado "Magdaleniense". Precisamente porque fue en la zona de Lascaux donde más se sucedieron este tipo de cuevas-ermitas dedicadas a "Las Marias". Y decimos bien al indicar "Las Marias", porque el culto no era solo hacia María Magdalena, sinó a las Marías de la Biblia, quienes amaron y ayudaron incondiciobalmente a Cristo. Siendo ellas, además de la ya mencionada (de Magdala): María, la hermana de Lázaro; Maria de Arimatea (esposa de José) y La Virgen, Maria. Considerándose aquellas el símbolo del cariño y amor puro hacia Jesús, que a diferencia de sus discípulos, ni le negaron nunca, ni le generaron dudas, ni problemas (o situaciones difíciles). De ello, que "Las Marías" fueran las primeras en enterarse de la Resurección, y fueran un símbolo del bien en el estado más puro, lo que llevó a su veneración en el Medievo. Siendo aún sinónimo la expresión "las Marias" para indicar lo agradable, lo fácil y aquello carente de problemas (pues es muy normal entre "los examinandos", que se diga de una asignatura sin problemas para aprobarla: "Es una Maria" -algo sencillo y agradable-).

Pero volviendo a la iconografía que presenta Francisco J. Ocaña, identificando el Castigo a la Lujuria, con una dama con calavera, a modo de Éxtasis de María Magdalena (Profesor del que recogemos el mencionado artículo a continuación -recomendando su lectura-). Diremos que en verdad puede tratarse aquella imagen del Pórtico de la Gloria de La Adúltera, como la cataloga. Pues, aunque para muchos lo pareciera, no creemos que se trate esta dama con craneo, de una "muerte"  -aunque haya quienes también se empeñen en clasificarla de este modo-.

Porque a nuestro entender, "las muertes", son figuras que aparecen mucho más tarde entre las esculturas de fachada (no durante el románico); llegando a la iconografía religiosa y civil "de mano" de la terrible Peste Negra. Por lo que habíendose importado aquella epidemia entre los años 1347 y 1348, transmitida por las ratas llegadas a Europa en barcos venidos desde el Mar Negro, a Italia. Las Muertes y La Peste, no se "institucionaliza" como icono "protector" de las fachadas hasta que aquella epidemia se extiende de modo terrible. Por lo que habríamos de esperar hasta fines del siglo XIV, para poder tener una iconología referente a estas "muertes" medievales y a su portadora (la peste), entre las que podía catalogarse esa "dama de la calavera". Escultura que al ser muy anterior y situarse en el Pórtico de la Gloria, puede ser considerada una "Lujuria".

PARA CONSULTAR EL ARTÍCULO DE F.J. OCAÑA, PULSAR:

http://www.amigosdelromanico.org/dearteromanico/dar_41_mujer.html




Sobre el tema que tocamos, acerca del Castigo a la Lujuria y las representaciones de La Adúltera, muy importante es también el artículo que sobre ello presenta el siguente portal de internet, cuyo estudio en PDF se denomina LA ICONOGRAFIA DE LA LUJURIA:

http://www.ucm.es/centros/cont/descargas/documento19555.pdf


De tal manera, el mencionado trabajo (arriba enlazado), considera La Adúltera o Lujuriosa, como uno de los pecados capitales más graves para el Medieoevo y por ello a representar siempre en el románico (en la forma de "mujer con serpientes"). Diciendo textualmente "
El motivo iconográfico es muy sencillo, tanto en sus componentes, como en su definición. Se trata de la representación de una mujer (rara vez el castigado  es varón), desnuda y habitualmente de largos cabellos sueltos, cuyos senos son mordidos por sendas serpientes que ascienden enroscándose". Pese a ello, tras afirmar lo antes dicho, luego expone que realmente no hay fuentes escritas que testifiquen ni demuestren que esta imagen descrita, sea verdaderamente la de "La Lujuria" y que tan solo algunos códices miniados y algunos textos sobre el Apocalipsis, pueden hacer identificar aquella mujer mordida por sierpes, con la "obscenidad o el adulterio". Aunque como considera realmente, que La Lujuria era un terrible pecado en el Medioevo, hebía de ser uno de los mas presentados en su iconografía, considerando que su castigo (seguro) se representaba con aquella dama condenada en los infiernos, a la que las sierpes (o las ranas) le mordían los pechos.


Tras ello, y pese a lo que ha dicho, pasa a afirmar de nuevo, que las únicas fuentes escritas y ciertamente históricas son las que identifican con Gea -o con la Madre Tierra-, esta mujer amamantando (niños, o animales  -aunque estos que cuelguen de sus tetas, sean repugnantes-). Por lo que en nuestra consideración, por nuestro lado concluimos que: Esas damas con reptiles en los senos, son diosas telúricas y hemos de "traducirlas" por las figuras de Demeter, de Kore o de Gea. Ya que en nuestra opinión (algo que también comparte el artículo) la dama con el pecho que amamanta, se trata de represenctaciones de diosas telúricas, y ello explica que se identifiquen con la sierpe o con los animales de agua. Por lo que aquella mujer con dos culebras o dos sapos en los senos, puede ser una condenada por lujuria -¡Evidentemente!; pero sobre todo y también, una diosa antigua del "infierno" grecolatino. Demeter o Medusa, un monstruo cuya aparición en el Averno se justifica por lo terrible de las religiones paganas, que aún subsistían en el siglo XII, XIII y XIV.


Esculturas con damas en los pechos, que creemos sí servirían mucho para catequizar durante La Edad Media. Época plena de paganismos, en la que brujas y akelarres se mezclaban con ritos cristianos, tanto que muchos de ellos nos han llegado en fiestas como El Carnaval o las celebraciones religioso-populares. Por lo que la simple explicación del condenado por lujuria, al que le chupan unas culebras, nos parece poco "catequizadora" en un "mundo Medieval", donde aún en las cuevas, en los pagos y las montañas, se unían los santimbalquis y las obscenidades, con lo religioso (ver para comprobarlo, el románico erótico de zonas como Cantabria o Palencia) . Pues, La Lujuria ni la Obscenidad, eran tan graves en el Medioevo; algo que puede demostrarse en las mencionadas imágenes de mujeres enseñando el sexo (o de clérigos itifálicos), colgantes de los canecillos en las iglesias románicas; tanto como en El Libro del Buen Amor, escrito por el Arcipreste de Hita. Finalmente, volviendo al mencionado artículo sobre La Lujuria y su iconografía; cita numerosos capiteles y representaciones de lo que es el "llamado" castigo a La Lujuria en el infierno; explicando que se trata de  " un típico tema de condenados", entre la imaginería del románico y del gótico.

Ampliando conceptos sobre el mismo estudio, si deseáramos ver innumerables imágenes románicas, de lo que se considera "La Lujuria". Incluimos bajo este párrafo dos importantes portales. Cuyo trabajo sobre esta iconografía es extensísima. Pese a ello, invitamos a quienes estén inteserados en analizarlos a fondo, que estudien las esculturas que se recogen y que denominan "castigo a la lujuria", pàra ver que ciertamente esconden representaciones religiosas y mitológicas mucho mas profundas (que una simple imagen de condenados en el infierno). Aun sin negar, que aquellas escenas de la mujer comida por culebras, pudiera representar el castigo en el infierno, a ese pecado capital de lo obsceno. Creemos que su expresión muchas veces narra historias de la mitología antigua, contando leyendas como las de Medusa, de las Grayas, de Equidna (y largo etcétera de monstruos serpentarios, que habitaban también en el Averno griego). Por cuanto consideramos que la imagen que hemos analizado en la Catedral de Huesca, se trata de la "Victoria sobre Peste", más que el mencionado "castigo a la lujuria".

http://www.tesisenred.net/bitstream/handle/10803/5191/prb2de9.pdf?sequence=2

http://tdx.cat/bitstream/handle/10803/5191/prb3de9.pdf?sequence=3

LA MUERTE EN LA FACHADA DE LA CATEDRAL DE PLASENCIA: En la imagen, podemos ver en este bajorrelieve que recogemos (de la Catedral de Plasencia, fechable a fines del XV), una representación de la Muerte, relacionada con la imagen de La Peste.  Ello nace tras la epidemia terrible, generando entre las iconografías religiosas y civiles este tipo de esculturas con esqueletos (denominados "muertes" y que nacen por asociación y relación, con la terrible enfermedad). Una gran mayoría de esas "muertes", se acompañan junto a adornos de bolitas, que a nuestro juicio rememora a los bubones de La Peste y quizás se usaran como "un talisman", puestos en la fachada para que actuara contra esta enfermedad.

La imagen de estas "muertes" nos recuerda a la "dama amamantando ratas" que hemos estudiado en la catedral de Huesca. Así su sentido e inerpretación, pudiera ser en el caso de una y otras, el del  "triunfo sobre La Peste" (algo que históricamente se logra progresivamente en el siglo XVI; debido a que la población fué -en parte- inmunizándose, tanto como la rata negra, desapareciendo). Pese a todo, para quienes no consideren que La Peste y Las Muertes hayan de unirse iconográficamente; veremos en toda la estatuaria civil y religiosa, como desde fines del siglo XIV y principios del XV, la imagen de la defunción es la de aquella enfermedad. La mas terrible muerte de entonces; esa epidemia cuyos síntomas eran peor que cualquier tortura. Por lo que la "dolencia negra" se representaba también con unas sierpes enrolladas sobre un esqueleto putrefacto y en la forma del más fétido cadáver; ya que su sintomatología, era de una pestilencia terrible. Una muerte y tortura hecha enfermedad endémica, que asoló Europa en sucesivas "oleadas" y  se propagaba en "etapas" de contagio y que regresaba cada diez años -aproximadamente- . Apareciendo en diferentes zonas y volviendo a azotar las mismas poblaciones (una y otra vez), hasta acabar con un tercio de la población, en menos de cinco lustros.
IMAGEN DE UNA APESTADA: Sería en estos tiempos  -desde 1348 hasta 1450-, cuando los habitantes de nuestro Continente hubieron de familiarizarse a diario con la mayor enfermedad imaginable. Tanto y tan terrible era aquella epidemia, que crearon un género de humor (literario y artísitico) unido estrechamente a esta. Naciendo las famosas  "Danzas de la Muerte", poemas y músicas satíricas, a la vez que representaciones en las que se reían de la vida y bailando a la muerte (llegando a ser aquel tema, los mas divertido de los carnavales). Así las fiestas del pueblo y en las Cortes, estaban plenas de danzas, poemas y obras teatrales macabras; como un medio de reirse de la terrible mortandad que les azotaba. Un remedio para poder convivir con aquella epidemia que devastaba Europa en sucesivas fases y que "regresaba"  cada década.  A continuación, recogemos un  dibujo de "la apestada", sufriendo los famosos "bubones". Debido a que esta enfermedad se manifestaba comunmente con la inflamación de los ganglios (en las ingles, cuello o axilas), pasando luego a generar bultos por todo el cuerpo. 

Referente a ello, hace varios años, pregunté a uno de los mas importantes especialistas de Francia en arquitectura del gótico (François Peugheol): Qué podía significar esa proliferación de adornos en forma de medias bolas, que aparecen en las fachadas y paredes de todo el gótico (en especial en la popular y en época cercana al Renacimiento). A lo que me contestó que los estudiosos, en La Sorbona, habian considerado que se trataba de formas con sentido mágico o con la intención que un "exvoto";  para "recordar" o "protegerse" de La Peste. Y que, por tanto, simbolizaban los bubones, colocándose aquellas hileras de bolitas en los dinteles de las puertas o de las ventanas (principalmente) para proteger la casa o el templo de aquella epidemia. Algo que encaja con el único remedio que tenía la enfermedad en la época, que era "el aislamiento" y "la magia". Puesto que los médicos, entonces incapaces de curarla, se limitaban decir a los no contagiados, que habían de aislarse de los infectados, encomendarse a Dios y rezar. Siendo el único "remedio" que podían darle, romper los bubones con un corte, por acelerar la muerte del apestado; o en su caso, conseguir la superación del bubo (quedando inmune aquel que tras haberle abierto las pupas, se curaba). Tan dura era aquella dolencia, que alguna de Las Danzas de la Muerte, se bailaban al son de las risas y con letras que decían por ejemplo: "El apestado, arrancándose el bubón, se abre con las uñas sus propias venas...."  (señalando que aquello era lo mejor que se podía hacer: Abrirse las venas en caso de verse contagiado).

Como decimos, a nuestro juicio, estas bolitas que adornan casas y edificios sagrados, desde mitad del siglo XV al medio del XVI; seguramente son el recuerdo de los bubones, con fines terapéutico-mágicos, para evitar que allí entrase la enfermedad. Por su parte, es seguro que debido a La Peste, se propagaron las esculturas d e esqueletosa y calaveras, llamadas "muertes"; de las que muchas (como la que vemos arriba) están rodeadas de esos adornos en forma de semicírculos. Por lo que estas esculturas macabras y con bolitas en su contorno, las de apestados, o los huesos cruzados que figuran en toda la estatuaria del XV y XVI; en principio tendrían también como misión ahuyentar la enfermedad. Algo que quizás se pretendió también con la escultura que hemos estudiado de la Catedral de Huesca.


DEBIDO A LA CANTIDAD DE IMÁGENES FOTOGRÁFICAS Y A LA DOCUMENTACIÓN QUE CONTIENE ESTE ARTÍCULO, PARA UN MEJOR FUNCIONAMIENTO DEL BLOG, NOS VEMOS EN LA OBLIGACIÓN DE DIVIDIRLO EN DOS PARTES.

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